¿Te han invitado a una boda y no puedes ir?

Te contamos cómo decir que no cuando te invitan a un evento social importante sin quedar mal o herir los sentimientos de aquellos que te han invitado.

Existen muchos motivos por los que te pueden llevar a declinar una invitación (que incluyen desde los más personales, también los económicos, o simplemente porque es imposible asisti en una determinada fecha).

Pero lo más importante a la hora de declinar una invitación es saber hacerlo con tacto y dar una explicación convincente (no es necesario dar la verdadera razón si no lo ves factible). En todo evento social, como en el caso de una boda, se entiende que puede haber invitados a los que les será imposible asistir, bien por motivos de agenda o por cualquier otro motivo.

En aquellos casos en los que no se puede asistir por un motivo ajeno y no por decisión personal, declinar la invitación te será mucho más fácil. Sin embargo, si se trata de declinar una invitación en la que has tenido que pensar mucho y al final has decidido no asistir, puede que te resulte mucho más complicado de decir que “no”.

No obstante, una vez tomada la decisión, deberás sopesar las posibles consecuencias (siempre hay que tener en cuenta que no todas las personas son igual de comprensivas), por lo que escoger el motivo de excusarse ha de ser meditado previamente.

Mi consejo en este caso es, y en la medida de lo posible, no explicar con detalle el motivo,  o excusarse en otro motivo que pueda “agradar más” o no molestar a los novios y que oculte el motivo real, si éste no se puede compartir o puede herir los sentimientos de la pareja (por ejemplo, puede darse el caso de que ese mismo día tengas dos bodas de dos familiares cercanos o amigos, y tengas que decidir por uno de ellos).

También existirán ocasiones en que la invitación pueda haberse hecho por compromiso, y en esos casos, a la hora de excusarte no te resultará tan complicado dar tu negativa.

Eso sí, nunca hay que olvidarse de dar las gracias por la invitación.